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Nuestro cuerpo recibe vida y vitalidad de una estructura energética generalmente
invisible, pero real, hecha de fuerza vital,
o (lo que es lo mismo) de energía sutil.
Esta
estructura, a la que podemos llamar cuerpo de energía sutil, es la “mente” y la
memoria que guía el cuerpo físico, sus órganos y sus sistemas.
El
cuerpo sutil es también la guía de los estados de conciencia, de las emociones,
de los pensamientos y de la creatividad. Cuando éste se encuentra sano y cargado
de energía sutil, gozamos de salud y bienestar, pero cuando se enferma, antes o
después, aparecen síntomas desagradables, malestares y finalmente enfermedades.
La
energía sutil es producida por todo campo de energía densa (electricidad,
magnetismo, luz, calor, gravedad, etc.) y también por todo ser vivo.
Los
campos de energía densa, como la electricidad y el magnetismo, la producen de
dos formas diversas:
Plus, que tiene un efecto estimulante sobre los
organismos vivos, y Minus, que tiene un efecto sedativo e inhibitorio.
Estamos rodeados de un enorme número de energías densas, cada una de las cuales
puede tener un profundo efecto sobre nuestro cuerpo de energía sutil y, por lo
tanto, sobre nuestra salud física y psíquica.
La
energía sutil se presenta además de otras dos formas: energía pura y
energía congestionada o sucia.
La
energía pura activa y nutre el cuerpo de energía sutil, mientras que la
congestionada puede transformarse en síntomas desagradables, en malestares e
incluso en enfermedades.
Las
energías saturadas o congestionadas proceden de todos los aparatos electrónicos,
en algunos casos del mismo planeta e incluso de organismos enfermos.
Por
eso es esencial vivir en un ambiente depurado, sobre todo bajo el aspecto de las
energías sutiles, de toda energía sucia, saturada y enferma.
Recibimos
constantemente del planeta, de las plantas, del sol y de todo el cosmos
cantidades enormes de energías sutiles.
Los
árboles, junto a las características hiperdimensionales del globo, realizan una
verdadera “transmutación energética”, es decir transforman las energías
insalubres y saturadas en energías puras y vitalizadoras.
Se
trata no solamente de energías de naturaleza fisica, sino también astrales y
mentales.
Gracias a estas inagotables fuentes energéticas, nuestro cuerpo de energía sutil
se abastece cotidianamente y nos mantiene vivos y vitales. Cuando estas fuentes
llegan a faltar nos sentimos deprimidos y cansados.
Energía¨
fuerza capaz de efectuar un trabajo
Flujo de partículas elementales cargadas de fuerza
(eléctrica, térmica, magnética, electromagnética, gravitacional…)
Desde el punto de vista de la ciencia tradicional, el término ¨sutil¨, se debe
probablemente a Einstein. El gran físico planteo´ la hipótesis de una conexión
sutil entre dos partículas elementales del átomo que, a pesar de estar distantes
la una de la otra, en determinadas condiciones pueden intercambiarse información
o energía.
Las ideas de Einstein, con la fundamental contribución del físico alemán Max
Planck, llevaron a la que hoy se llama Física Cuántica y que es la ciencia que
estudia el comportamiento de las partículas que constituyen el átomo.
En la actualidad la física subatómica está investigando sobre el asunto de que
se pueda demostrar que materia y energía sólo son dos aspectos diferentes de un
mismo fenómeno de la naturaleza, dos manifestaciones diferentes de una misma
entidad. O sea, que una partícula elemental puede asumir aspecto de partícula de
materia o de impulso de energía, dependiendo del diferente criterio con lo que
el científico la está examinando.
A medida que los descubrimientos más recientes de la física cuántica avanzan, se
acercan a los principios que tuvieron los antiquísimos filósofos alrededor de la
interpretación de la naturaleza y de la esencia del ser humano.
Por eso, bajo el término energías sutiles¨ igualmente nos referimos a lo que los
Chinos taoístas llaman ¨chi¨, y los budista Zen llaman ¨Ki¨, lo que en el
pensamiento Indiano se llama ¨prana¨, y lo que los Griegos antiguos llamaron ¨pneuma¨.
De cualquier forma que queramos llamarla, se trata de la ¨fuerza vital¨ que está
presente en cualquier organismo del universo, la fuerza que determina su estado
de salud y su relación con el mundo exterior. Hay investigadores que están
trabajando en la hipótesis que las energías sutiles puedan también influenciar
el camino de un organismo en el futuro, y haber influenciado su historia hasta
ahora.
Es necesario decir que en la actualidad no existe ningún instrumento mecánico o
digital capaz de detectar y medir las energías sutiles. Los investigadores y los
terapeutas se sirven de sus propias capacidades de percibir los fenómenos
naturales. Y las investigaciones se basan sobre el método empírico.
Sin embargo, los resultados de la aplicación de los principios de las energías
sutiles al mejoramiento de las condiciones de vida de los seres humanos,
animales y vegetales representan una buena prueba de que este camino no sea tan
¨loco¨o absurdo como podría aparecer.
Uno de los principios fundamentales de esta teoría es que todas las
manifestaciones de energía ¨densa¨, las que se pueden medir y percibir con los
cinco sentidos, también provoquen emisiones de energía sutil, aun que los
sentidos humanos y los instrumentos no las perciban.
Un ejemplo evidente es nuestra Tierra. El planeta es un gigantesco mar de magma
incandescente cubierto de una corteza terrestre del espesor de 25 hasta 50 km.
Desde el núcleo, que está compuesto de hierro fundido, junto con las emisiones
eléctricas, magnéticas, gravitacionales etc., asciende hacia la superficie un
enorme flujo de energía sutil que, junto al flujo solar, contribuye a recargar
nuestro cuerpo energético de energía sutil.
Igualmente se puede decir del flujo solar o cósmico.
El universo está en continuo movimiento y mutación, y las evoluciones o
involuciones cósmicas provocan emisiones de varios tipos de energía (como por
ejemplo la energía atómica y térmica y electromagnética que se desarrolla
después de la explosión de una estrella).
La energía telúrica y la cósmica son las energías sutiles que alimentan nuestro
cuerpo energético y con las cuales el cuerpo sutil de cada organismo entretiene
un intercambio energético.
Entonces, estamos inmersos en un universo de energías densas, pero también lo
estamos en un océano infinito de energías sutiles. La ciencia estudia los
efectos de las energías densas tanto sobre la naturaleza como sobre el hombre.
Ahora se comienza a analizar la naturaleza y los efectos de las energías sutiles
sobre nuestro organismo y sobre el planeta.
Esto nos lleva a expresar el otro principio fundamental de nuestra teoría, o sea
que todos los organismos están estrechamente ínterrelacionados unos con otros a
través de una red de energías variadas, incluidas las energías sutiles, en un
constante intercambio de informaciones.
Una interesante extensión de este asunto fue la que a su tiempo fue una audaz
visión de un químico de la atmósfera de los anos sesenta llamado James Lovelock.
La Tierra según Lovelock es en si misma un verdadero sistema que comprende la
vida y su ambiente, estrechamente vinculados entre si. Una entidad que se
autorregula, un ser vivo. Esta teoría, presentada en la Universidad de Princeton
en 1969, fue bautizada Hipótesis Gaia (que es el nombre de la diosa griega de la
Tierra).
Según Lovelock y los sucesivos estudios de algunos geofísicos, Gaia también
tiene venas y arterias como un ser humano, solo que en esas fluyen energías
planetarias sutiles que pueden ser limpias o sucias, asimismo como la sangre
arteriosa o venosa.
El médico Ernst Hartmann de la universidad de Heidelberg descubrió y experimentó
cientificamente la existencia de una red de energías densas y sutiles que emanan
del suelo y que se concentran en los ¨nudos geopatogenos¨. Estos nudos son una
especie de ¨geisers¨ de energía sutil que se encontran en puntos específicos de
la superficie terrestre y que provocan reacciones positivas o negativas en los
organismos que interactúan con esos.
En realidad, el hombre sabe desde tiempos inmemoriales que de la Tierra y el
cosmos emanan energías sutiles beneficiosas y nocivas.
En los tiempos antiguos en muchas civilizaciones las casas y los edificios
sagrados eran construidos sobre la base de cuidadosas investigaciones
energéticas. El conocimiento de los centros y los canales energéticos telúricos
han guiado durante miles de anos a los antiguos constructores de ciudades,
templos, catedrales, lugares de culto y de sanación.
El hombre primitivo, que estaba más en contacto con las fuerzas de la naturaleza,
utilizaba con más conciencia el poder que las energías sutiles ofrecen para
construir potentes campos psíquicos que protejan del peligro y favorezcan las
actividades espirituales y de curación.
Nos no sorprende entonces que las prácticas orientales de misticismo y de artes
marciales se basen en primer lugar sobre de la meditación, que es una de las
maneras mas comunes de apagar las interferencias del cerebro y de concentrarse
sobre de nuestra percepción extrasensoria.
A través de una frecuente y regular practica de disciplinas como el yoga, el
taiji, la meditación trascendental etc., se puede lograr a percibir directamente
y de una forma muy precisa la presencia de las energías sutiles.
Tras una temporada adecuadamente larga de exercicio, se puede llegar a percibir
no solo las diferencias entre energías limpias y sucias, sino también a dirigir
el flujo energético hasta almanacenar las energías sutiles en nuestro cuerpo,
para disfrutar de ellas cuando más lo necesitamos.
Hace miles de anos la medicina china, la tradición india del Yoga, y otros
antiguos sistemas de piensamento fundan su visión de vitalidad del ser humano
sobre el correcto funcionamiento y manutención de centros energéticos
específicos, comúnmente conocidos con el nombre de ¨chakras¨, que en sánscrito
significa ¨rueda¨.
Los chakras y los canales que los conectan representan el sistema energético
sutil del individuo. Este sistema puede considerarse como el ¨software¨ del
cuerpo físico. Los chakras son verdaderas centrales de control del sistema
energético.
Ese asunto representa otro principio fundamental de nuestra teoría que afirma
que existe un cuerpo o sistema energético sutil que guía y controla el cuerpo
biológico.
A través de la experimentación empírica de los científicos e investigadores que
están indagando sobre las energías sutiles, hoy conocemos muchos detalles sobre
los chakras y sus funciones, hasta disponer de una verdadera anatomía y
fisiología de las energías sutiles.
Los principales chakras del cuerpo energético del hombre son 14.
Corona, ajna, garganta, cardíaco anterior, solar anterior, ombligo, sexual,
perineo, basal, ming men, solar posterior, cardíaco posterior, cuello, nuca.
Cada chakra absorbe del ambiente la energía que necesita y hace circular en el
sistema energético aquella que le sobra o que ya no necesita. La energía circula
en el sistema energético como el agua en un sistema hidráulico.
Los 14 chakras principales solo representan el circuito principal del sistema
energético. En nuestro cuerpo energético existen muchísimos otros chakras,
algunos minúsculos.
Interesante es que el cuerpo energético es más extenso que el cuerpo físico.
Algunos ya han oído hablar de ¨aura¨, que es la representación del cuerpo
energético y que en términos físicos se describe como el campo energético sutil
del hombre. Bueno, el aura es de tamaño superior al cuerpo físico.
Y existen centros energéticos sutiles que se sitúan al exterior del cuerpo
físico.
Lo mas importantes son los catorce centros extracorpóreos que controlan las
diferentes esferas de actividad del hombre.
Se puede convenir que, además de la física, existen en el ser humano otras
dimensiones que sobrepasan los confines físicos, como la emocional, la mental,
la energética, la conciencial o inspiracional, la espiritual. Esas esferas de
actividad son controladas por lo centros extracorpóreos, que se encuentran fuera
del cuerpo físico y se unen al circuito principal de los chakras a través el
canal telúrico y el canal celeste.
Sin profundizar demasiado en el análisis de la anatomía sutil, lo que
necesitaría de mucho tiempo, vale la pena decir que el aspecto medico
terapéutico más interesante de esta teoría es que las enfermedades que se
manifiestan en el cuerpo físico casi siempre son consecuencias de congestiones
ocurridas en el sistema energético sutil.
In época relativamente reciente los médicos empezaron a hablar de estorbos
psicosomáticos como causa de enfermedades clínicas.
Las congestiones sutiles pueden igualmente causar directamente enfermedades
físicas o molestias a nivel psíquico que mas tarde, si no son individualizadas y
atendidas, se transforman en enfermedades físicas.
Las congestiones ¨sutiles¨pueden ser de origen físico natural (como por ejemplo
las ondas radioactivas emitidas de la tierra), artificial (o sea, emitidas para
máquinas, como por ejemplo las ondas electromagnéticas emitidas por un teléfono
celular o de un horno de microondas), biológica. Pueden emanar de la tierra o
del cosmo, de objetos alrededor de la persona enferma, de la presencia o incluso
del pensamiento de otras personas.
En conclusión, la medicina sutil es una medicina preventiva, que llama la
atención sobre el mantenimiento constante del equilibrio energético para evitar
o disminuir la probabilidad de enfermedad.
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